AQUÍ SEGUIMOS, NUNCA NOS FUIMOS: COMUNIDAD COCA DE MEZCALA
Noel Contreras García es originario del pueblo coca de Mezcala, Jalisco. Noel es un hombre de la tierra, sus manos han trabajado en ella toda su vida. Además, es cronista en su comunidad, hijo de comunero y miembro activo del taller de historia comunitaria de Mezcala. Su formación y pasión por la historia la lleva a cabo en el día a día. Dice que sus maestros han sido sus padres, los encargados de las fiestas y danzas del pueblo, los comuneros, los ancianos de la comunidad —a los que él llama “los intelectuales del pueblo”— y los tantos seres vivos que hay en el territorio, como la isla, el bosque, el lago, los atardeceres, las plantas y mucho más. Las aulas están en el extenso territorio comunal de Mezcala (3 mil 600 hectáreas y las islas Tlaltequepetque y Pechilinque), algunas de las lecciones de historia se dan en las calles, en las huertas, en la milpa, en la canoa, en los fogones, en el camposanto, en las charlas que se hacen en la plaza o el malecón, en las asambleas, en las tomas de tierra, en la resistencia y sí, algunas veces en las aulas.
Noel, junto con un grupo de personas de Mezcala, fundó un espacio dedicado al estudio, investigación y escritura de su historia como pueblo. Es por eso que él cree que los propios pueblos son los que deben de escribir su historia, su versión de la historia, pues sólo el pueblo es quien ha vivido los hechos del pasado, al igual que las problemáticas que se enfrentan en la actualidad. Noel termina diciendo que los pueblos —aunque muchas veces no en papel— escriben su historia con sangre, pues la mayoría de las movilizaciones son por la lucha territorial y los usos y costumbres.
Noel como historiador comunitario narró cómo Mezcala ha estado en resistencia, en una larga y difícil resistencia por más de quinientos años. Recordó desde los guerreros cocas que enfrentaron al sanguinario conquistador Nuño Beltrán de Guzmán en 1533 en el cerro de Coinan; la lucha y obtención del título virreinal que, aunque fue creado hace cientos de años, aún la comunidad de Mezcala lo sigue utilizando en los actuales juicios agrarios. También nombró la opresión colonial europea de los 300 años, pero también la heroica lucha insurgente en la isla de Mezcala desde 1812 hasta 1816, que venció a los españoles. Después la participación en la Revolución mexicana, la lucha agraria de los comuneros en 1971 y finalmente la última recuperación de tierras que la comunidad logró en 2022. Cuando Noel dice que Mezcala es un pueblo en resistencia, se refiere a esta larga resistencia de los más de 500 años.
Algunas de las problemáticas actuales de Mezcala no dependen sólo de su organización como pueblo, ya que lo rebasa, por ejemplo, la contaminación tóxica del Rio Lema- Santiago-Chapala, y que eso ha enfermado territorios y poblaciones. Mezcala está cargando con muertes de jóvenes y niños por enfermedades renales provocadas por la alta contaminación del Lago y el territorio. Es necesario decir que este pueblo milenario, que vive junto al Lago, no cuenta con agua potable. Ante este escenario, Mezcala se articula con los pueblos y comunidades que están enfermando y muriendo por la contaminación de los ríos y la laguna. El otro gran problema es la violencia del crimen organizado y del cómo los criminales han introducido el consumo de drogas en nuestros pueblos.
Aunque Mezcala cuenta con esa base histórica de luchas y resistencias, los retos son enormes, pero no más que los sueños y utopías que se piensan, sienten y construyen. Noel quiere dejar un Mezcala digno, pues dice que él recibió dignidad siempre. Para Noel, vivir en dignidad es tener y gozar de la tierra, dignidad en el espíritu y libertad, sentirse siempre en libertad. La lucha de Noel, la lucha de Mezcala, es que las siguientes generaciones continúen gozando del territorio ancestral, que se sigan relacionando con la tierra, que sigan las siembras en los campos, que sane y reviva la Laguna de Chapala, que las plantas se sigan usando para curarse, que se conserven y sigan los usos y costumbres, las fiestas, que se fortalezca el gobierno tradicional y se permita el ingreso de los jóvenes a los asuntos comunitarios.
Para Noel, el territorio es la vida de sus ancestros. Cuando lo explicaba, visualizaba al territorio como el vehículo que une el pasado, el presente y el porvenir. También me compartió Noel que quiere escribir un libro, pero como es la costumbre y la fuerza de la tradición oral que nos habita, ese libro ya está escrito.
__________
Este material forma parte del Especial “Voces de la tierra. La historia la contamos los pueblos”, del portal hermano Desinformémonos, que se basa en la siguiente premisa: “Nuestras historias no se encuentran en enciclopedias o libros de la historia nacional, pero sí en la memoria colectiva de nuestros pueblos. Al igual que la tierra, nuestras historias son de quienes las trabajan, por eso, es necesario comenzar un espacio donde distintos miembros de las comunidades narren su versión de la historia. Nuestras historias son procesos abiertos, son historias vivas, que se sienten en las fibras más delicadas que nos sostienen como pueblo”.