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CARTA DE AUSTRIA. UNA EXPERIENCIA ZAPATISTA EN VIENA / 295

RICARDO LOEWE

Después de rumiar durante décadas el hecho de que un miembro de la alta jerarquía zapatista originaria fuera antisemita (quién afortunadamente se separó cuando las bases zapatistas decidieron pasar a la ofensiva), el caracol de la historia me deparó la siguiente experiencia, precisamente en Viena, la cuna de mis antepasados.

La cita para la megamarcha de la huelga climática (ver https://radiozapatista. org/?p=39705) fue en la glorieta en la que está un obelisco dedicado a un generalote del imperio, vencedor de una batalla naval contra la independencia de Italia en 1866. Al pie del monumento, en el suelo, hay dos placas llamadas “piedras para tropezar”. Una de ellas recuerda la humillación perpetrada contra [email protected] judí@s por los nazis, quienes forzaban a sus semejantes, simplemente por su origen hebreo, a fregar el suelo con lejía, mientras se burlaban de [email protected] y [email protected] escupían; la segunda placa expresa la esperanza de que el sentimiento humano y el valor civil logren evitar tales procedimientos en el futuro. Cada vez que veo una de esas fotos —de las que hay muchas— miro a mi madre tallando el piso mientras los nazis le tijeretean el cabello y la gargajean, según me contó temblando.

El escultor Alfred Hrdlicka (1928-2009) —pintor, escultor, actor, comunista austriaco y miembro del Taller de Gráfica Popular en México— perpetuó el hecho en un conjunto escultórico ubicado detrás de la famosa Ópera de Viena, en un exhorto contra la guerra y el fascismo.

Las placas fueron proyectadas por el artista alemán Gunter Demnig en 1992 como un monumento desconcentrado en memoria de las víctimas asesinadas, deportadas, perseguidas y orilladas al suicidio por el nacionalsocialismo. Son colocadas en la banqueta frente a su último domicilio en una pequeña aunque solemne ceremonia. Actualmente hay más de 75 mil en Alemania y en más de 26 países.

Éstas son las “piedras para tropezar” de mi abuelo y mi bisabuela en Frankfurt, con una veladora colocada por los vecinos.

Hasta aquí la explicación de las placas conmemorativas. Volvamos a la marcha.

La delegación zapatista se ubicó junto a las placas mencionadas, así que llamé al Subcomandante Moisés, se las mostré, le expliqué su significado y lo que valen para mí. Me escuchó con atención y respeto, aunque viendo con un ojo a la delegación y a sus compañ[email protected]

Aquí, al pie del obelisco. A la izquierda los miembros del Congreso Nacional Indígena- Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua (CNI-FPDTA) y a la derecha el “fotocomando” zapatista, a cuya diestra posa el Sub Moi.

Hoy, la lucha antifascista es tan importante como hace cien años. Los nazis ocupan espacios en los gobiernos europeos y en las calles. Definen las políticas racistas y xenófobas de la Unión Europea toda, con Austria por delante. De modo que las organizaciones de base que hospedan a la delegación zapatista han programado visitas a los campos de concentración y exterminio nazis de Mauthausen en Austria y de Buchenwald en Alemania. [email protected] compas tienen claro que una cosa es el racismo y el holocausto judío y muy, pero muy otra la política ultranacionalista, racista y antipalestina del Estado de Israel.

Vale transcribir parte del Comunicado del “Escuadrón 421” del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el 13 de agosto, a 500 años de la conquista de Tenochtitlán:

“Detrás de los nacionalismos se esconden no sólo las diferencias, también y sobre todo los crímenes. Bajo un mismo nacionalismo se cobijan el macho violento y la mujer agredida, la intolerancia heterosexual y la otredad perseguida, la civilización depredadora y el pueblo originario aniquilado, el capital explotador y los trabajadores subyugados, los ricos y los pobres… Las banderas nacionales ocultan más de lo que muestran, mucho más. Porque pensamos eso, es que nuestro empeño por la vida es mundial… No reconoce fronteras, lenguas, colores, razas, ideologías, religiones, sexos, edades, tamaños, banderas… Por eso la nuestra, es una Travesía por la Vida”.

Por eso y por mucho más, los europeos de abajo y a la izquierda estamos de acuerdo con el EZLN, el CNI-CIG y el FPDTA.

Septiembre de 2021

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